000 euros en Pekín y bolsos de Vuitton en Mongolia.Mantenemos nuestra idiosincrasia, pero la verdad es que nos estamos adaptando mucho al gusto de la clientela china. Necesitamos que vengan comensales que pidan botellas de Chateau Latour a 20.000 yuanes (2.070 euros) la unidad. El cocinero Maxime Fanton no puede ser más contundente. Hace tres meses que Martín Berasategi abrió su restaurante en Shanghai, del cual Fanton es responsable y, actualmente, el 70% de sus clientes son chinos de la clase social más alta. Nuevos ricos que se lanzan al mundo del lujo sin mesura. Cuanto más caro, mejor.Y su número no deja de crecer. De hecho, en la lista de aquellos afortunados que tienen más de 1.000 millones de dólares en su poder ya se cuentan 130 chinos,Bolsos Michael Kors la segunda nacionalidad con más nombres, superada únicamente por Estados Unidos. Y la población de a pie también se incorpora rápidamente al consumo: la renta media de las zonas urbanas se ha multiplicado por 50 desde 1978. Se estima que 220 millones de habitantes ya tienen capacidad para acceder a productos de lujo; y la clase media, que suma 600 millones, se expande a la velocidad de la luz.

Automóviles, textil, complementos, hostelería. No es de extraar que todos los sectores tengan puestos sus ojos en Asia, con la esperanza de atraer la atención del estrato social con mayor poder adquisitivo del territorio que más crece del planeta. Louis Vuitton incluso prepara la apertura de sus primeros establecimientos en Ulan Bator (Mongolia), y en Kazajistán. Pero, aunque todos los países resultan golosos, y en conjunto se espera que el sector del lujo crezca en este territorio entre un 5% y un 7% este ao frente al 1% global , China reina con autoridad en el continente. Ya ha arrebatado la corona a Japón, un mercado que, según Michel Phan, de LMVH Michael Kors está cayendo un 10% por la saturación a la que ha llegado y por el impacto de la crisis económica. Curiosamente, ese es el porcentaje que está previsto que crezca el Gran Dragón.A pesar del batacazo que han sufrido los países más desarrollados del continente con Japón, Corea del Sur y Singapur a la cabeza , según Radha Chadha, consultora para las principales marcas de lujo en Asia, Oriente acapara ya el 40% de las ventas del sector y calcula que este ao sus ingresos podrían alcanzar los 40.000 millones de dólares (29.000 millones de euros), excluyendo a la automoción. La crisis en Occidente ha otorgado mayor protagonismo a esta parte del mundo, concluye.

Y se nota en las calles de las grandes urbes de todo el continente. Los asiáticos han colgado las alpargatas y se han calzado unas Nike. Las jóvenes lucen los últimos modelos de bolsos de las principales firmas italianas y se maquillan con los cosméticos 'Made in France'. Ellos se dejan atrapar por los destellos de los Rolex y no dudan en visitar los concesionarios de Bugati, Lamborghini o Rolls Royce. Y todos quieren el último modelo de la gama alta de Nokia. Porque no vale con ser rico, hay que demostrarlo. O, en su caso, aparentarlo. Hay muchas jóvenes que no tienen gran poder adquisitivo pero ahorran durante aos para comprarse un bolso en nuestra tienda, reconoce sin rodeos la dependienta de un local de Louis Vuitton en Pekín.Mientras,newsumbrella el sector del lujo continúa su expansión por los países 'de segundo orden' del continente. Mercados como Malasia, Indonesia, Vietnam, Tailandia e India crecen también a marchas forzadas. De los 300 establecimientos inaugurados en todo el mundo en 2009, una cuarta parte se centra en estos lugares, mientras China acapara un 15% más y Oriente Medio acoge a otro 30%.